viernes, 23 de octubre de 2009
Continuacion liderazgo 2

5. Autocontrol
6. Asertividad
7. Aprender a aprender
8. Desarrollo de la creatividad
9. Trabajar en equipo
En medio del gráfico se sitúa el trabajo en equipo, ya que requiere las otras cuatro para ser posible (asertividad, creatividad, autocontrol y saber aprender).
Queda un último factor que podemos llamar "saber estar profesional y personalmente en el entorno en que vivimos". Es decir, ser capaces de crear una red de relaciones personales y profesionales que nos permita ser reconocidos y ser reconocedores, ser parte de la sociedad. Esta habilidad también forma parte y es necesaria para un liderazgo efectivo.
Podríamos ver la dinámica que hay entre las diferentes capacidades y habilidades en el liderazgo de la siguiente forma:
Circulo de liderazgo

El círculo intenta explicar la interrelación entre las ganas de triunfar, el liderazgo de uno mismo, la capacidad de tomar decisiones y resolver problemas y el saber comunicar. Podríamos decir que son los cuatro elementos imprescindibles para un buen liderazgo. Todas estas habilidades se aprenden y se refuerzan mutuamente. Es decir que cuando uno está preparado para triunfar es más capaz de liderarse, de resolver problemas y de comunicar. También cuando más se afianza la capacidad comunicativa, más se refuerza la capacidad de resolver problemas y tomar decisiones y, por tanto, la capacidad de liderazgo.
La segunda fase del cambio haría referencia a otras capacidades y habilidades que están representadas en el gráfico inferior, cuya incidencia en el liderazgo personal es menor, aunque su desarrollo permite que los cuatro factores clave se refuercen. Por ejemplo, la creatividad aumenta la capacidad de resolver problemas, la asertividad mejora nuestra comunicación, el saber aprender nos consolida como líderes, etc.
LIDER
Un líder es una persona que hace lo que se propone. Sean grandes o pequeñas metas.
En nuestra sociedad, quizás más que nunca se hace necesario el liderazgo. De personas que asuman responsabilidades, que hagan lo que piensan y que provoquen que las cosas se hagan. Desde una asociación de vecinos, la asociación de padres de la escuela, la Junta del equipo de fútbol local hasta la dirección de equipos de trabajo o la organización de actividades. Prácticamente no podemos encontrar actividades que no requieran el trato entre personas, y finalmente el éxito o el fracaso de estas actividades depende en gran medida de las personas y de la forma en que se organizan. Líder es aquella persona que tiene en cuenta su entorno y lo sabe animar y dinamizar.
El liderazgo es la forma en que alguien dirige, anima y apoya a un equipo de personas. El mero hecho de ser jefe no significa ser líder. El hecho de ocupar un puesto de responsabilidad no produce automáticamente liderazgo. Se puede quedar en lo estructural, es decir, en ejercicio de poder. Y aunque el poder es una parte del liderazgo, no es suficiente para llegar a ser líder.
En numerosas tareas son necesarios cada vez más no sólo unos buenos conocimientos técnicos sino también una óptima capacidad personal de liderar/dirigir. Saberse liderar a uno mismo es una de las claves del éxito en nuestra vida profesional y privada, como también lo es ser capaz de resolver los problemas y tomar decisiones. Todo ello viene enmarcado con una buena capacidad de comunicar. Estos ámbitos son los que podríamos definir como clave. Pocas actividades se pueden desarrollar satisfactoriamente sin tener un buen dominio en estos campos.
Los cambios en nuestra conducta sólo son una realidad cuando se producen de dentro a fuera, es decir, a partir de una consciencia clara de que necesitamos cambiar para mejorar nuestros hábitos, no sólo porque exista una presión exterior. Fundamentalmente sólo se produce un cambio cuando coinciden tres factores:
1. Nuevos conocimientos (de uno mismo y del entorno)
2. Nuevas técnicas
3. El deseo de cambiar
Este cambio hay que abordarlo en dos fases. La primera haría referencia a los cuatro factores básicos que son clave en el liderazgo del desarrollo personal:
1. El reto de triunfar (el deseo)
2. Saberse liderar (conocerse a uno mismo)
3. El análisis de problemas y la toma de decisiones (técnicas)
4. Comunicar (técnicas)
En nuestra sociedad, quizás más que nunca se hace necesario el liderazgo. De personas que asuman responsabilidades, que hagan lo que piensan y que provoquen que las cosas se hagan. Desde una asociación de vecinos, la asociación de padres de la escuela, la Junta del equipo de fútbol local hasta la dirección de equipos de trabajo o la organización de actividades. Prácticamente no podemos encontrar actividades que no requieran el trato entre personas, y finalmente el éxito o el fracaso de estas actividades depende en gran medida de las personas y de la forma en que se organizan. Líder es aquella persona que tiene en cuenta su entorno y lo sabe animar y dinamizar.
El liderazgo es la forma en que alguien dirige, anima y apoya a un equipo de personas. El mero hecho de ser jefe no significa ser líder. El hecho de ocupar un puesto de responsabilidad no produce automáticamente liderazgo. Se puede quedar en lo estructural, es decir, en ejercicio de poder. Y aunque el poder es una parte del liderazgo, no es suficiente para llegar a ser líder.
En numerosas tareas son necesarios cada vez más no sólo unos buenos conocimientos técnicos sino también una óptima capacidad personal de liderar/dirigir. Saberse liderar a uno mismo es una de las claves del éxito en nuestra vida profesional y privada, como también lo es ser capaz de resolver los problemas y tomar decisiones. Todo ello viene enmarcado con una buena capacidad de comunicar. Estos ámbitos son los que podríamos definir como clave. Pocas actividades se pueden desarrollar satisfactoriamente sin tener un buen dominio en estos campos.
Los cambios en nuestra conducta sólo son una realidad cuando se producen de dentro a fuera, es decir, a partir de una consciencia clara de que necesitamos cambiar para mejorar nuestros hábitos, no sólo porque exista una presión exterior. Fundamentalmente sólo se produce un cambio cuando coinciden tres factores:
1. Nuevos conocimientos (de uno mismo y del entorno)
2. Nuevas técnicas
3. El deseo de cambiar
Este cambio hay que abordarlo en dos fases. La primera haría referencia a los cuatro factores básicos que son clave en el liderazgo del desarrollo personal:
1. El reto de triunfar (el deseo)
2. Saberse liderar (conocerse a uno mismo)
3. El análisis de problemas y la toma de decisiones (técnicas)
4. Comunicar (técnicas)
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